“El gobierno, en el mejor de los casos, es un mal necesario; y en el peor es insoportable” – Thomas Paine
“Government, even in its best state, is but a necessary evil; in its worst state, an intolerable one.” ― Thomas Paine

Siguiendo la máxima de Thomas Paine, formar unas autonomías para descentralizar el poder resultó un verdadero disparate desde el punto de vista de la filosofía política; pues el poder cuanto más alejado esté de nosotros, mejor. No resultó de mucho sentido común meter al enemigo en casa, o como diría Thomas Paine, traerte al salón de tu casa “ese mal necesario”. Esta tendencia a tomar decisiones equivocadas que llevan al desastre colectivo es tan antigua como los viejos mitos. En la Iliada, Homero presenta un Caballo de Troya donde la inconsciencia de seguir ciegamente a los líderes indujo a una población ciega a meter el enorme caballo de madera repleto de enemigos, escondidos en su panza, dentro de la ciudad. Troya acabó inevitablemente reducida a cenizas, y sus habitantes pasados a cuchillo. Pues bien, de la misma forma hemos acercado al enemigo a casa,  trayendo semiestados a lo que en realidad son regiones de España. Pero como las Comunidades Autónomas (CC AA) ya están aquí, la cuestión que nos están planteando ciertos políticos lumbreras que no tienen ni idea de cómo deshacer el nudo gordiano que han liado es ¿pueden federarse o confederarse las CC AA? Y como lo mejor para tapar un disparate es disimularlo con otro disparate todavía mayor, tras el dislate de la creación de las CC AA no se les ocurre otra cosa mejor que proponer federarlas, que es la guinda del pastel. De la mediocridad, avaricia e incompetencia de muchos de los políticos, mayor en función de su importancia en el escalafón, hemos tenido patenetes muestras. Eso va implicito en el sistema partitocrático. Es evidente que en una democracia de verdad hay resortes para controlar la competencia de los políticos, para eso está el cargo revocable en caso de incompetencia o deslealtad a los ciudadanos. Pero escuchar a todo un catedrático dando la razón a la sinrazón de los políticos deja a este pobre ciudadano simplemente perplejo.

Y más sabiendo, o los catedráticos deberían saber, cómo el banco de pruebas de la historia ha demostrado que los estados independientes se han confederado para hacer frente a un enemigo común, o para obtener ventajas económicas y de comercio. Es decir, países diferentes se juntan por esos motivos, y ese acuerdo puede ser el primer paso hacia una nueva nación. En vez de hacer la guerra con el país vecino, mejor seamos amigos y saquemos provecho. Partimos de estados totalmente independientes y que suelen unirse por intereses. El segundo paso puede madurar desde la confederación a algo mucho más íntimo como resulta una federación. Es el típico caso de los Estados Unidos. Como puede comprobarse, nada que ver con nosotros

Resulta sorprendente escuchar a catedráticos y políticos proponiendo romper un flamante jarrón de la dinastía Ming, como es España, para pegarla después con pegamento. Ni consideran la historia de nuestra nación, ni tienen en cuenta el ABC de la filosofía política, ni visto lo visto se espera que la consideren nunca ¿Es que no saben que el estado precede a la nación? ¿Es que piensan romper España en naciones completamente independientes para después volver a juntar los trozos en confederaciones, y si la cosa sale bien pasar luego a una federación? Eso suponiendo que esas regiones, que serían países independientes durante el inevitable proceso de ruptura, estuviesen dispuestos a volver de nuevo a España, cosa más que dudable ¿En manos de que clase de “expertos” estamos? No solo hace falta políticos honrados sino revisar, quizá, algunas cátedras. Lo que sí estamos de acuerdo es que las depredadoras CC AA hay que eliminarlas con toda la carga burocrática que implican, o la clase media quedará eliminada sin remisión. Simplemente no podemos financiar ese disparate que nos edeuda irremisiblemente y forma parte del nudo gordiano al que nos referíamos al principio.No hace falta referirnos a la forma en la que Alejandro Magno resolvió el enigma del nudo gordiano, porque es algo que espanta.