14 de noviembre de 2016. Herrera y Reverte se mofan de las hordas pseudo-progres que han acosado al escritor por su último artículo.

Reverte. “En esta Europa del disparate el esperpento es tan cotidiano que no le prestamos atención. Hay un acojonamiento. Nos asustamos por ver si nos van a tachar de y cada vez nos autocensuramos más nosotros mismos. El otro día, a Jacinto Antón le dio por decir ‘nenaza’ y se le echaron encima“.

Es que ahora cualquier comportamiento es machista. Si no se puede ser machista todas las horas del día“, añadió el presentador de ‘Herrera en COPE’

Pérez-Reverte incendió este 13 de noviembre de 2016 las redes sociales por un texto titulado ‘La merienda del niño‘, donde da cuenta de un caso real protagonizado por su amigo Paco, divorciado de su mujer.

Pero la ex legítima, cuenta Paco, se juntó con unas cuantas amigas también divorciadas que empezaron a crear ambiente. Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos, y cosas así. Lo normal. Además, una de las compis era abogada, así que Paco lo tenía claro. Su ex lo pensó mejor, se le puso flamenca, y al año de separarse le había quitado la casa, el coche, el perro, las tres cuartas partes del sueldo y la custodia del niño.

Además, a Paco los padres de los otros niños del colegio donde estudia su hijo le miran mal porque le lleva de merendar alimentos poco saludables:

No hay una sola madre con hijo allí que no sea una talibán de la alimentación sana; y como el gran enemigo de las madres progres son la harina refinada y las bebidas carbonatadas, cuando acuden a buscar a los niños todas van provistas de fruta ultrasana, zumo de papaya virgen, pan de pipas, pan integral con levadura madre enriquecida con semillas, jamón york ecológico, queso de leche de soja o tortilla de huevos de gallinas salvajes que viven en libertad, igualdad y fraternidad.

Los carbohidratos, naturalmente, sólo se consienten en los cumpleaños; y según cuenta Paco, basta pronunciar la palabra Nocilla para ganarte una oleada de miradas asesinas. Al principio, dice, esperaba a su hijo en la puerta del cole con la moto y un donut o un bollicao.

En Twitter le cayó una buena tunda de parte de los de siempre, pero muchos otros aplaudieron a rabiar al periodista de Cartagena:

@perezreverte Deberíamos todos perder el miedo o reparo a llamar las cosas por su nombre. Nos iría algo mejor, seguro.

@perezreverte Simplemente genial. La pena es que usted va a recibir lo que no está escrito. Aun así, muchas gracias.

@perezreverte que bien expresado el tiempo pseudoprogue-guilipollas en lo que nos vemos inmersos por el buenismo y la tonteria del que dirán