Ese parece el primer mandamiento del partido Podemos: “Amarás a Pablo sobre todas las cosas”. También podríamos seguir con el de: “No pronunciarás el nombre de Pablo en vano”, y muchos más. Y es que tras las desavenencias entre los dos líderes de Podemos, Pablo Iglesias ha querido demostrar hasta dónde llega su poder y practicar un poco lo que mejor se le da, el acoso al opositor. Ha puesto a trabajar a sus trols en festivo y ha lanzado el más que vergonzoso y amenazador hashtag en Twitter de: #ÍñigoAsíNo. Solo le falta decirle: “¿te va quedando ya más claro? Bueno, pues por si acaso.

Esta práctica, que sorprendería en cualquier otro partido, la del acoso, no sorprende en un partido como Podemos. Ya la han puesto en práctica en muchas ocasiones anteriores, lo están haciendo y lo seguirán haciendo siempre. No soportan al opositor, al divergente, al que piense distinto. No hay debate, no hay opciones, se practica la persecución, el acoso y el intento de derribo. Ya se había hecho a lo largo de la semana con la ex de Iglesias (destacada “errejonista”) y ahora directamente con el opositor.

Esta es otra evidencia más de la marcada raíz comunista de Podemos. Un comunismo practicante y heredado directamente de la revolución rusa de 1917 y de las prácticas stalinistas de toda la vida. Stalin, para aferrarse al poder acabó incluso con su propia familia. No confiaba en nadie que pudiera darle una mínima réplica al pensamiento único, que solo era el suyo. Persiguió a Trotski por cielo y tierra intentando acabar con él hasta que al final lo consiguió de la mano de Ramón Mercader y el piolet que este alojó en la cabeza del opositor a Stalin.

Con una acción como la que está poniendo en práctica Pablo Iglesias contra Errejón quiere dejar claro algo, el que se mueva no sale en la foto. Y esa foto es mucho más interesante que hace un año. Ahora se juegan importantes sueldos, importantes prebendas e importantes puestos, los de la casta de la que ya forman parte. Y eso no es cualquier cosa, eso es un futuro asegurado para los restos. A ver quién se atreve a chistar a Pablo tal y como se las gasta. De todas formas tengo que reconocer algo, a estos comunistas no les hace falta oposición. Sus propias ansias de poder provocan desavenencias internas, guerras fratricidas, celos y ataques, también habituales en el comunismo. Ellos mismos acabarán con ellos mismos. Nosotros no tenemos más que sentarnos en nuestra butaca favorita a disfrutar del espectáculo, será divertido.

Leer artículo original

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL