Creo que ya lo he dicho muchas veces pero no me importa repetirme. Hay muchas frases que odio de los políticos españoles, pero hay una que me indigna en particular, esa frase es: “España, al igual que el resto de los países de su entorno…” Esa frase lo que significa es que los españoles, como borregos tenemos que admitir cambios políticos, sociales, económicos e incluso culturales porque los demás también lo hacen. Es más, hay veces que rizando el rizo los cambios son mucho más drásticos que “en el resto de países de su entorno”.

Uno de los “países de nuestro entorno”, aunque no tengamos absolutamente nada que ver con ellos es Dinamarca. En Dinamarca, su gobierno pretende eliminar la circulación del dinero en efectivo, es más, a partir del año 2016 los pagos en bares, restaurantes, gasolineras o tiendas de moda no se podrán hacer en billetes o monedas. Estoy seguro que habrá mucho imbécil que aplaudirá esta noticia y la considerará moderna y un auténtico adelanto. El personaje que considere esto como una buena noticia es por dos razones: la primera porque le beneficia a él directamente; la segunda, como he dicho antes, porque es imbécil.

Este es un paso más, y cada vez un paso más descarado, para que los gobiernos nos controlen hasta el pensamiento. El gobierno no es ningún ente amorfo o gaseoso, el gobierno está compuesto por personas y el estado está compuesto, en su mayor parte, por personas corruptas amigas de los miembros del gobierno. Esta medida provocará aparte del control absoluta al ciudadano y a los pequeños negocios, un aumento impresionante de los ingresos del estado es decir: habrá más para malversar.

Los primeros afectados por esto son los ciudadanos y los pequeños negocios, la extorsión va a rondar unos niveles que no puedo ni imaginarme hasta que extremo llegarán dentro de unos treinta o cuarenta años.

En España no parece cercano, pero ya veremos el día que esto lo empiecen a aprobar varios gobiernos, los de “como el resto de los países de nuestro entorno” tardarán cero coma un segundo en implantarlo en España. Como además son unos chorizos y unos ladrones desalmados la prisa rozará los niveles de la velocidad de la luz. Si se acaba la circulación del dinero en efectivo se acaba la libertad, le estaremos entregando al estado ya toda nuestra independencia, no nos quedará un ápice de intimidad. Este será el paso definitivo para pasar a ser unos auténticos siervos y un rebaño. Y que no se crea nadie que a los Podemitas, comunistas y antisistema esto no les gusta, a esos más que a nadie. Esa gente quiere control absoluto del estado en todo para fomentar esa auténtica basura que es lo que se llama “estado del bienestar”. Basura que nos están vendiendo como algo bueno pero que es el fin de nuestra libertad.

Si hay alguien que me toma por chiflado o por exagerado lo siento, prefiero ser eso a un borrego sin cerebro.