Cada día tengo más claro que esta gente cuando se mira al espejo se considera superior a los demás; y encima se verán hasta guapos…, pero bueno, esa es otra cuestión. Porque las cosas que dicen, las cosas que hacen así lo demuestran, se consideran por encima del bien y del mal, porque ellos tienen su propia moral, una en la que exigen mucho al contrario pero muy poco para sí mismos o los suyos. Y esta semana hemos tenido ejemplos de lo que tenemos que soportar…

Por un lado la alcaldesa de la Ciudad Condal, Ada Colau, que se dirigía en los siguientes términos a un concejal de la oposición que le exigía el cumplimiento de los acuerdos del pleno del Consistorio: “No tengo por qué llevar a cabo algo que se ha aprobado en el pleno sin mi voto a favor”.

Y por otro lado el diputado Xavier Doménech, sí el del beso con Pablo Iglesias en el hemiciclo del Congreso, portavoz de ‘En Comú Podem’ que participaba en un escrache a la sede del Partido Popular en Barcelona.

Así entiende esta gente la democracia, en hacer lo que se quiera y beneficie a sus intereses, aunque se vaya en contra de los acuerdos de un ayuntamiento y en contra de un partido político que es el primero de España.

Y vuelvo a lo de siempre, ¿qué diría la Sra. Colau si un alcalde del Partido Popular, por ejemplo, hace lo mismo que ella?, y ¿qué diría el tal Doménech si un diputado del Partido Popular se manifiesta frente a la sede de ‘En Comú Podem’? Pues eso mismo, que se apliquen el cuento.

Y si a esto le unimos el intento de agresión de un concejal de Izquierda Unida a uno del PSOE durante un pleno en un pueblo de Sevilla, pues que queréis que os diga, que no me gusta un pelo la actitud de esta gente de la nueva política. Una gente que no acepta lo aprobado por el pleno si ellos no lo han votado, que escrachean a otros partidos o que intenta agredir a la oposición. Miedo me da…