Desde estas mismas páginas hemos denunciado el alto número de universidades públicas que existen en nuestro país. Y es que en España contamos con más universidades públicas que provincias, algo que también ocurre en Andalucía, con diez universidades que dependen del presupuesto de los andaluces. Algo totalmente innecesario que queda demostrado cuando se conocen noticias como la que se publicaba ayer domingo.


Y es que además de reinos de taifas en los que se enchufa a amiguetes, se hace y deshace al antojo de unos pocos, se crean empresas y todo lo que os podáis imaginar, la universidad pública española, además de todo eso, es una máquina de crear parados. Y si eso es la universidad pública española, la andaluza está a la cabeza.
Es decir, la universidad fracasa en su objetivo de crear titulados preparados y que se integren rápidamente en el mercado laboral, y es que más del 21 % de los titulados universitarios andaluces no son capaces de insertarse en el mercado laboral. Y ahí tienes, por ejemplo, a licenciados en biología que se ven obligados a estudiar un módulo de  formación profesional para convertirse en técnicos de laboratorio y poder lograr un empleo, porque con el título universitario todo son  puertas cerradas.
Ese es el problema de tener más jefes que indios, ese es el gran problema de haber maltratado a la formación profesional, de haber cerrado las universidades laborales. Ese es el problema de la titulitis que ha dañado a tantos jóvenes (y no tan jóvenes) españoles.


Pero claro, el sistema está creado así y ahora desmontarlo va a ser casi imposible, pues eso de tener una universidad en cada provincia ha servido para comprar a muchos y para que otros tantos deban favores al cacique de turno. Y eso es lo que ocurre en Andalucía, que es lo que yo conozco,  donde “la PSOE” ha controlado (y controla) la mayoría de las universidades públicas, utilizándolas como una herramienta más de sus políticas, de sus enchufes y de su cadena de favores…