Acabo de estar un rato sentado viendo la televisión y, como es normal, he visto más anuncios que la película que estaba viendo. Por eso, entre que me gusta poco la televisión y menos todavía ver un par de escenas de película entre anuncio y anuncio he dejado de verla. A un mes vista de la Navidad todos los anuncios que he visto estaban relacionados con esas fechas, como es extrañamente normal en los últimos años. De todos esos anuncios la mayoría eran de colonias. ¿Cuántos puedo haber visto, diez, quince, veinte? No lo sé, pero no menos de diez. De todos esos anuncios sólo uno decía un par de palabras en español, el resto eran en inglés o francés.

Después de verlos todos no he podido evitar preguntarme a mi mismo, ¿y estos pretenden que yo les compre algo? Y es que me parece una absoluta falta de respeto que estos publicistas pretendan vendernos algo sin expresarse en nuestro idioma. Y es que, a pesar de que yo sepa hablar inglés, ¿por qué he de hacer el más mínimo esfuerzo por entender lo que dicen? No me da la gana, si ellos quieren vender, que sean ellos los que se esfuercen.

Y es que parece que para estos publicistas utilizar nuestro idioma para vendernos una colonia no tiene el suficiente empaque o, simplemente, no está de moda. Parece como si utilizando otro idioma le intentaran dar al producto un aire de modernidad que para mi, e imagino que para muchos, pierde por completo.

Es duro y difícil vender, pero es evidente que el trabajo de vender es única y exclusivamente de quienes pretenden vendernos algo. ¿Alguien se imagina que una empresa en España contratara de vendedor a una persona inglesa que no tuviera ni idea de español? El comprador al que visitara probablemente no le aguantara ni medio minuto. El comprador no es el que tiene que hacer el esfuerzo en la venta, es la persona a la que se debe convencer. Pues ese absurdo ejemplo es lo que están intentando hacer esos publicistas de colonias, que el esfuerzo lo hagamos nosotros.

En mi caso, y después de ver todos esos anuncios, compraría por descarte. Es decir, por eliminación. Tendría en cuenta a esas marcas que no hacen el más mínimo esfuerzo para venderme y que pretenden que ese esfuerzo lo haga yo para, sencillamente, no comprarlas. ¿Que tú quieres venderme algo? Intenta hacerlo al menos en español o, de lo contrario, yo no compro.