Viendo los acontecimientos que están sucediendo tanto en España como en el resto del mundo hay algo que cada vez es más evidente a mi modo de ver, las “élites” mundiales nos toman por tontos. Y eso es algo que no sería demasiado importante si no fuera por una evidencia cada vez más clara, nos toman por tontos porque lo somos. Manejan todos los hilos, el dinero, los medios de comunicación y manejan, también, cerebros cada vez más simples y gregarios. Surgen noticias que, por su descaro, parecerían una broma hace unos años, pero hoy son una terrible realidad. Una realidad tan descarada y vergonzosa que llega a dar asco.
Veía yo mucho movimiento de ACNUR allá por donde he ido estos días, pero ni me han parado, ni me he molestado en informarme del por qué. Hasta que el viernes por la noche, ya más tranquilo, pude ver por televisión a qué se debía. ACNUR ha hecho una campaña publicitaria en la que solicita ser incluida en los testamentos de cualquier ciudadano para ayudar a los refugiados. ¿Que una persona cualquiera incluya a ACNUR en su testamento como uno de sus beneficiarios? ¿Pero hasta donde estamos llegando? ¿Se puede tener mayor descaro?
El que una asociación o congregación religiosa pida a una persona ser incluida en su testamento no es algo nuevo. Es bastante habitual que las congregaciones religiosas lo hagan con ancianos a los que cuidan en alguna de sus congregaciones y están solos, lo cual me parece igual de aberrante. Pero, al menos, están dando un servicio a un anciano que, normalmente, se encuentra solo y abandonado. El anciano accede, normalmente, por miedo, por desinformación y por agradecimiento. Juegan con su miedo a quedarse solos y desamparados y acceden normalmente sin rechistar. Realmente asqueroso.
Pero al menos si queremos buscar justificación a algo que, a mi modo de ver, no la tiene podríamos decir que al menos se están ocupando de ellos los últimos años de su vida. ¿Pero lo de ACNUR? Jugar con los sentimientos de las personas de esa manera. Jugar con un dinero que ponen todos los estados, recordemos que forman parte de la ONU, para buscar algo así, no tiene justificación alguna. Pero lo peor de todo no es eso, lo peor es que después de esta campaña publicitaria habrá gente que caiga. Habrá gente que incluya a esta mafia encubierta bajo el manto de una ONG en su testamento. Qué les dejen deudas en herencia, ya verás que pronto renuncian.