Curiosas reuniones son las que han deparado los resultados de las últimas elecciones generales. Y digo curiosas porque la mayoría de las reuniones han estado protagonizadas por gente que odia claramente España con un fin, gobernar a esa nación que tanto odian y desangrarla económicamente. El único protagonista de esas reuniones que se salva de esta definición de momento es Albert Rivera, el líder de Ciudadanos.


La última reunión de traidores ha sido la protagonizada por los que podríamos llamar “malos pelos”, Iglesias y Puigdemont, el uno con la coleta por detrás y el otro que parece llevarla por delante. Iglesias, el mentiroso dirigente populista, ha ido raudo a darse abrazos con Puigdemont puesto que una de las cosas que tienen en común es su odio por España. Y ha ido, este falsario, a dejarle claro al “fregonas” que Podemos está con ellos, que Podemos está por el famoso referéndum del derecho a decidir.

Miel sobre hojuelas, el “fregonas” odia a España abiertamente y el “coletas” dice una cosa pero sus hechos demuestran un odio exacerbado por el país al que tantas ganas tiene de gobernar, será para hundirlo claro. Todo sonrisas y todo regalos entre estos dos falsarios que a día de hoy viven del dinero que les paga toda esa gente a la que tanto detestan, o sea nosotros.

No se qué pasará y si definitivamente tendrán lugar unas elecciones, pero espero que en estas elecciones salgan a votar los españoles. Si, los españoles, gente que sea cual sea su ideología y vote al partido que vote, lo haga pensando en un partido que busque el bien común y no el hundimiento de todos nosotros. Es de nota, parece que en las elecciones generales sólo votan nuestros peores enemigos. O eso, o es que nuestra salud mental está cada vez peor. No conozco a nadie que tome conscientemente las decisiones que más le perjudiquen, excepto los españoles en unas elecciones.