Hay veces aquí postrado en mi lugar de descanso en decubito supino, noto mi cuerpo más inerte de lo que me tiene acostumbrado.
             Sin embargo mi mente parece llevar alas y volar más rápido y alto que nunca. Estoy llegando a la conclusión que si te quitan algo pero te dan otra cosa, debe ser parte del destino que todos traemos de fabrica.
     
       Ya solo a nosotros se nos encomienda la labor de desarrollar ese poder que terminará el ciclo de hacernos diferentes. Estas son pequeñas ideas que me despiertan a diario y hasta hoy no las he pasado por el teclado.
          Y por cada instante que pasa confió más que entre todos  podamos expulsar el veneno que recorre nuestro país de Norte a Sur y de Este a Oeste e inyectarnos el antidoto, que por fin convierta nuestra sociedad en una democracia formal. Y un primer paso pacifico seria la abstención activa de toda la ciudadanía, como una de las formas más eficaces de deslegitimizar la dictadura de partidos que llevamos sufriendo casi 40 años.