¿O quizás lo entienda demasiado bien? La verdad que no lo sé porque en este eterno juego del despiste en el que nos meten tanto políticos como periodistas, afines o no, a veces parece que caemos hasta en la trampa. Escucho anonadado por la radio que hay muchos asuntos en los que tanto PP, como PSOE e incluso Ciudadanos podrían estar de acuerdo, o tener consenso; una de ellas la educación. ¿Consenso en educación? Y yo pienso, ¿y eso qué es?

¿Acaso las provincias de España han cambiado de ubicación? ¿Quizás sea que la raíz cuadrada de 4 ha dejado de ser 2? ¿Puede ser que Cervantes no escribiera “El Quijote”? ¿O quizás sea que ya un tren que sale de Madrid y otro de Barcelona a una velocidad de 100 Km. por hora ya no se encuentran en ningún punto? ¿Cuál es el consenso en educación? Porque un niño de cualquier lugar de España no puede estudiar, por ejemplo, en Cataluña ya que no lo podrá hacer en su idioma natural. Pero no, tampoco es eso porque ese sería un avance demasiado grande para un país con tantos problemas educativos.

El consenso en educación puede existir y seguro que existe, en lo que no existe consenso es en la forma de manipular a los niños mientras los re-educan, que eso es lo que pretenden. Desde que el gobierno socialista metió mano en la educación hace años con la LOGSE, nada es igual, todo va a peor. La base de aquella, y de las mayorías de las leyes educativas socialistas, no ha sido otra que intentar manipular en la educación de los alumnos y formar a futuros votantes. Es esa, no hay otra.

Es por eso que la educación ha sido siempre en los últimos años el gran caballo de batalla de los partidos. No se busca la excelencia educativa, eso da igual, se busca la manipulación de los niños en la escuela. Todo eso se ha conseguido en los últimos 30 años, desde el año 82 el estado ha sido un formador de opiniones, de ideologías en los niños y, lo que es peor, un formador de odios. La manipulación histórica que han hecho ha tergiversado de tal forma la reciente historia de España que, ni siquiera quien ha vivido esos años, la reconoce.

El famoso consenso en educación es un cuento chino, otro más, una falacia en la que lo que se busca es la forma de manipular tanto desde el estado central, como desde los otros 17 mini-estados. Yo, que tengo tres hijos, conozco perfectamente la ideología de todos sus profesores, puesto que ellos se la cuentan a los niños y los niños me la cuentan a mi en casa. La aberración que supone que un profesor vaya con consignas políticas, en lugar de hacer su trabajo. No es consenso educativo lo que se busca, es la educación de futuros votantes.

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