Hay muchas formas de llamar la atención de las personas para ser escuchado o tenido en cuenta. Una puede ser mediante la palabra, muchos son los casos de gente fea que eran auténticos ligones, sólo por cómo hablaban. Otra puede ser por medio de la escritura, la gente admira a quien escribe bien y sus seguidores son muy fieles. Otra puede ser por tu personalidad, las personalidades fuertes y arrolladores ejercen una atracción que, para muchos, es difícil de controlar. Muchas formas hay para llamar esa atención, otra muy generalizada es hacer el imbécil porque no se tiene nada que aportar. En esa los expertos son los de Podemos.
Han llegado ya a un punto en que sus argumentos dan risa y son fuértemente rebatidos por todo el mundo, menos por la fauna podemita. Para llamar nuestra atención, y sobre todo intentar escandalizarnos, los hemos visto en las situaciones más ridículas y absurdas. Una concejal haciendo pis en plena calle. Fotos de sus líderes con etarras tipo Otegui. Fotos de sus bebés en el congreso para reclamar derechos, cuando en realidad sólo querían una foto. Y ya los famosos besos en los morros de Pablo Iglesias con el responsable de su formación en Cataluña.
El intentar llamar la atención de alguien de esa forma demuestra, para mi, algo que es muy evidente: no tienes nada que decir y necesitas ser el centro de atención para conseguir algo, en este caso el poder político.Pero eso sería lo de menos si su forma de llamar la atención fuera, por ejemplo, graciosa e inteligente y no absurda e infantil, como en el caso de esta gente. Y me parece absurda e infantil porque buscan llamar nuestra atención, pero tratando de escandalizarnos. Es como si tras su gesto nos intentaran decir: “fijaos lo moderno que soy, que soy capaz de darme un beso en los morros con otro tipo”. ¿Que dos tipos se besen escandaliza ya a alguien? ¿Quién es el retrógrado aquí? ¿No será más retrógrado quien crea que ese tipo de imágenes escandalizan? 
Y es que, por otro lado, las imágenes de la concejala abierta de piernas y haciendo pis en la calle no tienen nada de moderno, ya lo hacían hace 80 años muchas mujeres en los pueblos, dejándose llevar debajo de esos grandes faldones que vestían. Pero ellas tenían una justificación, en sus casas no había retretes. La concejal podemita sólo demuestra algo, no es más que una maleducada y una marrana.
A todo esto lo preocupante no es que haya tontos, o marranos, o retrógrados, o mentes simples que no son capaces de aportar ideas que convenzan. Lo más preocupante es que tengan legiones de seguidores, lo más preocupante es que haya legiones de uni-neuronales aplaudiendo este tipo de tonterías. ¿Alguien cree que alguien que haga ese tipo de cosas puede solucionar los problemas de todo un país? Eso sólo puede caber en mentes demasiado básicas y me niego a creer que esos sean mayoría en ningún sitio, aunque haya muchos más de la cuenta.