José Luis Rodríguez Zapatero fue un presidente de gobierno indecente. Probablemente el más indecente de la historia, o por lo menos de mi historia. El cejudo inútil hizo muchas barbaridades, cometió muchas felonías y se comportó como un indecente en infinidad de ocasiones. La primera la propia forma en la que llegó al gobierno, gracias al mayor atentado de la historia de España, que él se ocupó muy bien de camuflar y de ocultar. Llegó a llamarnos conspiranoicos a los que no nos creemos la versión oficial, vale yo conspiranoico, él traidor. Después de esa gran indecencia hizo otras muchas, pero ninguna tan terrible como el asunto de ETA.
Este ser quería pasar a la historia. Ya lo ha hecho, arruinando a este país. Pero eso para él no era suficiente, había que pasar a la historia siendo el presidente que acabara con ETA. Pero como a este no es que le falte un hervor, es que está crudo, le daba igual cómo hacerlo. ¿Con la policía y metiendo en la cárcel a etarras? ¡Qué va! Eso es demasiado tiempo, se tarda mucho y es posible que aún siguieran matando después de ser él presidente. Lo más rápido y más fácil era dar a los etarras todo lo que pidieran. Darles el oro y el moro, ¿a cambio de qué? Pues a cambio de perdonarnos la vida. Pero si ya habían matado a más de 1000 personas (incluido el 11M). No pasa naaada, a Zapatero eso le daba igual. Lo importante era el y sus colegas rojos, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Y para vivos: Zapatero.
Pero si todo hubiera quedado ahí no habría pasado nada. Después de Zapatero ha habido una generación, con bastantes retrasados mentales, que se han ido haciendo mayores y nos quieren enseñar a los que ya peinamos canas lo que es la vida. ¿Y qué nos vienen contando estos “ciencias”? Pues que lo de ETA tampoco es para tanto, y que si mataban fachas todavía se habían quedado cortos. Ahora hasta Otegui, terrorista repugnante, va a foros de economía. Será a contar como economizar balas pegando tiros en la sien. Es decir, todo el mundo está intentando quitar importancia y blanquear a los asesinos etarras. Incluido tú Mariano Rajoy, que tú también tienes lo tuyo.
¿A donde puede llegar un país que ni siquiera se pone de acuerdo en una cosa así? Pues a ningún lado, un país así no puede llegar ni de aquí a ahí. ¡Qué pena España! Que un gilipollas fuera presidente no quiere decir que esa sea asignatura obligatoria para triunfar.