Llegas a casa después de una dura jornada de trabajo de autónomo, que eso no es una jornada de trabajo cualquiera, y te sientas a leer las noticias de la jornada mientras te tomas una cervecita. Pero sorprendentemente hoy no había nada que produjera palpitaciones, ni enfados especiales, no había entrado ni la UCO, ni la UDEF en ningún partido política a llevarse papeles u ordenadores. Pero claro, que ahí están los de Podemos para calentarte un poco la cabeza con sus tonterías todos los días, lo normal.
Hoy me encuentro con uno de sus “afamados” hashtags de Twitter, el hashtag dice así: #ContigoSinBancos. ¿Contigo sin bancos? Curioso mensaje ese que no hay quien se crea. ¿Cómo que contigo sin bancos? ¿Y las nóminas dónde se ingresan? Y las nóminas de los empleados, ¿desde donde se pagan? Y los recibos y pagos a proveedores, ¿desde dónde se hacen? Y las pensiones, sueldos, subvenciones de sus seguidores del pueblo y de la sonrisa, ¿dónde se guardan? Y si es “contigo sin bancos” y un banco tiene algún problema, ¿de donde va a recuperar el dinero la gente que tenga sus ahorros allí guardados? ¿Se lo va a dar Podemos? Y digo más, si no es de un banco, ¿de dónde va a haber vivido tan bien Espinar todos estos años? Y más aún, ¿quién le va a pagar 400.000 euros a Monedero por hacer un informe, que no vale ni para papel higiénico? Lo de este nuevo mensajito no es más que otro: “ven aquí, ya verás la moto que te vendo ahora”, además de gente con una financiación más que dudosa. 
Hace poco ha ganado las elecciones en EEUU Donald Trump, mucha gente ha comparado el populismo de Podemos con el de Trump. Yo parto de la base que todos los partidos son populistas, unos más descarados que otros. El populismo es la forma en que todos ellos son capaces de hacernos tragar las ruedas de molino que nos tragamos en cada cita electoral. Esa y no otra. No hay nunca razonamientos sensatos ni reconocimiento de errores que probablemente les convirtieran a todos en más creíbles. En populismo todos los partidos andan a la par, unos un poco más que otros, pero más o menos al mismo nivel.
Pero lo de Podemos es otra cosa más, lo de Podemos es populismo y también pochulismo. Porque su populismo es descarado, como se dice vulgarmente, no se cortan ni un pelo. Es como cuando pillas a un niño haciendo una trastada y le dices: has sido tú, ¿verdad? Y el te contesta: sí, ¿y qué? Así es Podemos, van por la vida con tanto descaro y con tan poco disimulo que es incluso de nota. Es para recordar en los anales de la historia el famoso escándalo de Echenique, en el que no pagaba la seguridad social de su empleada y le acabó echando la culpa a ella. Así son los de Podemos: pa chulo yo y pa pegarse mi padre.