Millán-Astray. Héroe de guerra y fundador de la Legión
Aunque sea obvio decirlo porque todos sabemos en qué año vivimos, es importante recordar a muchos que vivimos en el año 2016. Aunque a algunos les parezca obvio, pero es que habrá muchos que ni siquiera lo sepan, es importante recordar que la guerra civil española empezó en el año 1936 y acabó en el año 1939. Es decir, este año se han cumplido ochenta años del comienzo de la guerra civil. Lo que significa que muchos de los combatientes de la guerra, o murieron en el campo de batalla o, si sobrevivieron a él, ya estarán muertos por obvias razones de edad. Las personas que viven ahora y que hayan vivido algo de aquella guerra serían entonces niños, los niños de las posguerra.
Poner en antecedentes de todo esto es importante en un país en el que muchos pretenden crear a día de hoy dos bandos que, hasta que no fue presidente Zapatero, no existían. Y cito a Zapatero, personajillo bastante habitual en mis artículos, porque este necio ha sido el principal culpable y generador de la mayoría de los problemas que estamos sufriendo ahora. Ideó la famosa ley de memoria histórica a la que el único apellido que le falta es el más importante, parcial. Y es parcial porque una guerra no lo es, es parcial porque en una guerra se cometen muchas barbaridades por parte de todos, tanto por los del bando que él consideraba buenos, como por parte del bando que consideraba malos. Se reabrieron viejas heridas con un único fin, la disputa y la venganza. Así estamos como estamos ahora.
Quien ahora tiene una ideología de izquierdas busca y rebusca en su pasado algún familiar, amigo o conocido encontrado muerto en una cuneta, si no lo tiene se lo inventa. Es habitual encontrarte este tipo de afirmaciones de “a fulanito le encontraron muerto en una cuneta”, sea verdadero o falso. Solo por el mero hecho de justificar un odio pre-fabricado e incluso artificial, alentado sobre todo por quienes ahora quieren usarlo para ser votados, para tener poder. Buscan y rebuscan en el pasado y, si no les cuadra, se lo inventan. Es muy fácil, en un mundo lleno de incultos que no conocen ni su propia historia, nadie se va a molestar en informarse. Se quedarán a gusto con escuchar, simplemente, lo que quieren.
Pensar para ellos es muy fácil, sobre todo si no tienen que molestarse en hacerlo y ya algún admirado líder del gulag se lo da todo hecho y mascadito, aunque sea completamente falso. Aunque ese líder si que tenga que ocultar cosas de su pasado que, en estos tiempos, tiene la suerte que poca gente se dedicará a buscar. Algún nieto de asesinos presume abiertamente de un abuelo que era de todo menos persona honesta. Algún nieto de militar franquista repudia de su abuelo ignorando y escondiendo su pasado. Y todo por su propio interés personal, todo por un poder que pretende conseguir cueste lo que cueste.
Ahora intentan esconder y ocultar toda la verdad metiendo a todo el mundo en un mismo saco y quitando sus nombres de las calles. Y les da igual de quién sea. Ya puede ser un militar que ni siquiera participó en la guerra, o de un intelectual que lo único que hizo mal para ellos fue tener una ideología determinada, la mal vista. Aunque después hubiera sido un excelente escritor, un magnífico pintor o un reputado músico. La historia es la que es y los hechos son los que son, por mucho que todos estos lo intenten camuflar y ocultar. Como nuestros hijos se van a encontrar en el colegio con una historia falsa y maquillada, a antojo de todos estos, ya nos ocuparemos muchos de explicarles lo que pasó de verdad.
Y esta manipulación ha sido tan grande y efectiva que está completamente asimilada incluso en el lenguaje por parte de todo el mundo. A una persona de derechas, en este país, se la califica de fascista o de nazi, ignorando por completo que el origen de estas dos ideologías provienen de partidos de izquierdas. El fascismo tiene su origen en Italia y fue creado por el Partido Socialista Italiano, el nazismo tiene su origen en Alemania y fue la ideología creada por el Partido Nacional SOCIALISTA Alemán. Siendo sus dos creadores, tanto Hitler como Mussolini, grandes amigos del comunista Stalin hasta la Segunda Guerra Mundial. Una falacia y una mentira más, critican algo que tienen que manipular de base, muy sensato y lógico todo eso.
Ignorantes manipuladores.
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