Hay un mensaje que se repite todos los primeros de mes, cuando se conocen los ‘datos del paro’, unos datos que últimamente están siendo positivos, pues se está generando empleo y la cifra de desempleados, aunque menos de lo que quisiéramos, va disminuyendo, el mensaje que se repite es que el empleo creado es de mala calidad y que estamos generando pobres con trabajo.


Un mensaje focalizado en la izquierda y que manejan muy bien en los medios y redes sociales, mensaje que ha calado en la sociedad, pues a cualquiera que le preguntes te dirá que la mayoría de empleos de este país son estacionales. Pero nada más lejos de la realidad.
Y es que ayer se publicaba en Libre Mercado un interesante análisis que echa por tierra este mensaje y que demuestra que en España el 75 % de los trabajadores lo son con contratos indefinidos. Es decir, que de estacionalidad nada de nada. Porque hay una parte de la izquierda que vive de los mitos, de las historias, de embaucar y engañar a los demás, algo parecido a los 25.000 niños hambrientos de Madrid, por ejemplo…
Es verdad que el problema del desempleo es importante en nuestro País y que afecta a la mayoría de nuestras familias, pero también es verdad que una cosa es esa y otra es mentir sobre la realidad de nuestro mercado laboral; porque da la sensación de que algunos prefieren que la gente esté parada a trabajando en empleos temporales.
Y en este tema hay mucho para discutir pero, por ejemplo, la imposición de un salario mínimo perjudica la creación de empleo, unido a la rigidez de nuestro sistema laboral y a los elevados impuestos. Y me hace gracia ver a dirigentes de la izquierda, la mayoría de ellos funcionarios, haciendo disquisiciones sobre el mercado laboral, cuanto menos curioso…
Mucho se puede criticar del mercado laboral en España, muchas cosas se pueden decir y muchas se han de mejorar, muchísimas, pero desde mi punto de vista la única opción que cabe es la de liberalizar, la de abrir el mercado de trabajo, facilitar los trámites, bajar impuestos y dejar a empresario y trabajador que se pongan de acuerdo, porque la libertad conlleva estabilidad.