historia
La Junta de Andalucía está trabajando para que en los colegios andaluces se imparta una nueva asignatura, “la memoria histórica”, para que se estudie la II República, la Guerra Civil y la dictadura franquista en los institutos de la comunidad.
Y me parece genial que se estudie la historia, aunque me chirría lo de la memoria, ¿la memoria de quién? ¿qué memoria va a estudiar mi hijo en el colegio?

Hace unos días hacía un llamamiento al consenso en las políticas de educación de este País. En el artículo “Sólo hay que tener interés y ganas”, hablaba de la necesidad de que se pongan de acuerdo PP y PSOE en las políticas educativas, a fin de que éstas sean duraderas y serias. De hecho ante el anuncio del Ministro Wert de la reforma educativa, el PSOE criticó la falta de consenso. ¿Habrá ahora consenso con la asignatura sobre la “memoria histórica”? Seguro que no, que el PSOE no aplica ese consenso que pide, como siempre.

Yo odio las dictaduras, creo que no son buenas, que perjudican a las personas, pero si nos ponemos a estudiarlas, a analizarlas, habrá que hacerlo con rigor, igual que los antecedentes a la Guerra civil, por ejemplo. ¿Se estudiará el intento de golpe de estado de los socialistas en Asturias en 1934?
Y ya que nos ponemos, para entender los antecedentes de los hechos que estudiarán nuestros hijos, ¿se estudiará la primera intervención de Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados?, en su discurso dijo, entre otras cosas:
«El partido socialista viene a buscar aquí lo que de utilidad puede hallar, pero la totalidad de su ideal no está aquí; la totalidad entiende que ha de obtenerse de otro modo. Es decir, que este partido… estará en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad, como han estado todos los partidos, cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones».
 
Y sobre la transición, se explicará el acoso que vivió Suárez por parte de Felipe González y, especialmente, de Alfonso Guerra, insultando permanentemente al Presidente Suárez.
Con todo esto, lo que quiero decir es que lo mejor que le puede ocurrir a nuestros hijos es que estudien historia, pero no memoria histórica, pues la memoria es del que escribe la historia. Lógicamente habrá que estudiar todo lo malo del franquismo y de las ideas fascistas, está claro, pero no nos olvidemos de todo lo que ocurrió en aquella época. Pues ocurrieron muchas cosas.