La fotografía que reproduzco en este artículo es la de la última factura de Iberdrola que he recibido en estos días por un total de 77,29€. Quizás no parezca mucho, pero baste decir que en esa casa paso los fines de semana y no todos. De esa factura lo único que corresponde al consumo del mes son 39,28 €, es decir, poco más de la mitad de lo que me cobran. El resto son impuestos de todo tipo, del que “si la abuela fuma”, “qué verde estaba mi valle” o “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”. Casi la mitad de esa factura son, como dice un amigo, historias de un amor. Es decir, el sablazo porque si.
Ahora que ya tenemos gobierno, uno de aquella manera, se han empezado a desatar las cosas a una velocidad de crucero. Lo primero que se ha desatado es, cómo no, una amenaza de subida de impuestos debido a que, una vez más, no cumplimos con no se qué gaitas de la Unión Europea. No recuerdo los miles de millones de los que se hablaba pero eran muchos. Vamos, cifras que yo no sé ni escribir. 
Desde el gobierno ya llegan los globos sonda. Que si vamos a meter el sable por aquí. Que si vaya, parece que vamos a tener que sangraros más. En resumidas cuentas, que seguro que nos van a subir algo más de lo mucho que pagamos. ¿Y de recortar gastos ellos? Nasty de plasty, ¿cómo van a recortar ellos algo con lo caro que está todo? ¿Recortar en prebendas de políticos? Ni de coña, ¿dónde van a colocar a sus familiares? Necesitamos puestos políticos duplicados, triplicados y quintuplicados si fuera necesario. Todo sea por la familia y por el hijo gilipollas de algún cuñado que, de no ser así, no va a ser nada en la vida.
Lo de Europa es para hacérselo mirar. Es lógico que el Reino Unido haya decidido mandar a la porra a toda la morralla de socialistas encubiertos, bajo supuestos mantos de conservadurismo y liberalismo que es totalmente falso. Europa es socialismo puro y duro, mega estados metidos dentro de otros más grandes todavía que, a su vez, están metido en otro mucho más grande si cabe. El requeteestado que lo flipas. El estado de todos los estados, estado que hay que pagar, claro. Mientras tanto nos la cuelan con lo de estado de bienestar y nosotros nos quedamos tan pichis. Mientras podamos ir una semanita a Benidorm a hacer el canelo con la palita en la playa, ¿verdad?