Creo que no hay nadie ni de mi edad, ni mucho más joven que no haya visto “Verano Azul”. Los que lo vimos a una edad más o menos adolescente nos enganchamos enseguida, nos gustaba y además no había mucho más donde elegir. Las vivencias de los protagonistas eran las que nosotros idealizábamos a esa edad. Vacaciones en la playa, grupo de amigos de nuestra edad, chicas, aventuras y amistad. Alegría, diversión y ciertas dosis de tragedia e incluso llegando a un extremo algo ñoño como fue el episodio de la muerte de Chanquete que, sin embargo, nos hizo llorar a todos. Pero viéndolo desde la perspectiva de la edad me doy cuenta que no era más que otra forma de enganchar y de querer al personaje, aunque fuera a costa del llanto y la tristeza.

Este fin de semana hemos asistido a otra muerte de Chanquete con la muerte de Fidel Castro, pero no en Televisión Española como antaño, esta vez ha sido en todas las televisiones. En todos los telediarios y, sobre todo, en el programa “Informe Semanal” de TVE. Nos presentaron a Castro como un venerable anciano que tristemente había fallecido. Todo ello aderezado con una buena dosis de música cubana pro castrista y algún que otro poema revolucionario. En ningún momento se habló de las persecuciones y asesinatos cometido por este genocida, más que para hablar simplemente de “oposición”. En ningún momento se entró en detalle de la masacre cometida en el remolcador 13 DE MARZO, más que para describirlo casi como mero accidente.

Se ensalzó la figura del sátrapa como si hubiera sido un simple revolucionario en busca del bien de su pueblo. Se obvió la verdad para tratar de blanquear la figura de un dictador asesino que gobernó con mano de hierro Cuba desde el año 1959 y que aún lo sigue haciendo en la figura de su sucesor. Se blanqueó al personaje y me pregunto los motivos. No consigo entender el porqué, ¿Por qué un dictador ha de ser mejor que otro cometiendo las mismas atrocidades? ¿Por ser comunista? Ese viejo venerable tiene muchas muertes a sus espaldas y muchas vidas y familias rotas. Lo saben bien los cubanos. Los que por suerte pudieron huir y pueden hablar y los que por mala suerte no pueden abrir la boca porque siguen allí viviendo en la miseria, miseria de la que “el venerable anciano” es responsable.

“Verano Azul” ha terminado hace muchos años aunque lo repitan innumerables veces. Castro no era un viejo pescador entrañable amigo de los niños y compañero de aventuras. Castro era un asesino que acababa con la vida de quien osara llevarle la contraria, fuera hombre, mujer o niño. Castro no era ningún Chanquete, que no nos lo vendan como tal. Que dejen de manipularnos de una vez.