No voy a entrar a valorar al Donald Trump personaje, ni siquiera voy a hacerlo como persona y, mucho menos, como futuro presidente de los Estados Unidos. Se habla mucho de muchas cosas sobre él, pero también se habla mucho de muchas cosas  sobre la otra candidata, Hillary Clinton. Asuntos todos raros, pero que me parecen de una gravedad infinitamente superior en el caso de Clinton, por el mero hecho que ella sí que ha tenido cargos de responsabilidad en el gobierno de los Estados Unidos.

Me voy a ceñir a un ámbito más local, al de España, y, sobre todo, me voy a ceñir al ámbito político y periodístico español con respecto a estas elecciones. Para los medios de comunicación españoles parece como si en lugar de un candidato del partido republicano se hubiera presentado poco menos que un monstruo. En eso no ha habido ni colores ni bandos, han ido todos a una. Como no nos afectaba tan directamente quizás nos haya pasado a todos algo desapercibido, pero ha sido digno de ver. No solo han atacado al personaje político,lo han hecho personal y físicamente. Nos han vendido al Trump presidente como un auténtico ogro con el que el mundo, prácticamente, va a desaparecer.
Y la pena de esto es que, además, reconocían abiertamente que Clinton no era mucho mejor. No entiendo su parcialidad, o mejor dicho sí la entiendo. Me atrevo a decir que los medios españoles han jugado a la parcialidad por un mero asunto económico. Clinton era la candidata del establishment, de los que pagan y de los que manejan y estos han puesto toda la carne en el asador para que “su candidata” fuera la elegida. Pero por algo muy sencillo, para seguir controlándolo todo como estaban haciendo hasta ahora con el Obama de turno. Es cuestión de poder y dinero, sin más. Un millonario, como Trump, hecho a sí mismo, es mucho más difícil de manejar por una mera cuestión económica. Es más, ha tenido el valor de denunciar ciertas manos negras que han estado actuando para intentar acabar con su candidatura. No soy ningún agente secreto, pero que alrededor de todas estas cosas hay manos negras es algo que tenemos todos claro. 
Después están los políticos españoles y sus ridículos comentarios. “La victoria de Trump es un claro golpe a la democracia y a las libertades”. Hay que tener cara dura. Vivimos en un país donde las administraciones gastan mucho más de lo que ingresan y, en lugar de gastar menos, nos piden más y cada vez con más descaro. Vivimos en un país, además, cuyos jueces son nombrados por los partidos políticos. Jueces que, a su vez, pueden ir de la magistratura a la política y volver cuántas veces quieran. ¿Y estos hablan de democracia y de libertades? Libertad y democracia la de Estados Unidos. El pueblo elige directamente a sus representantes, pero también elige a sus jueces. Ya quisiera yo que España tuviera la mitad de democracia y libertades de las que gozan los norteamericanos. Ya quisiera yo tener un pueblo que, a pesar de las presiones, elige libremente a su candidato como presidente. Pero ojo, que allí después le tienen muy controlado y tiene que rendir cuentas. No como aquí, que después de ser elegidos hacen lo que les da la real gana. En el “país de la democracia y de las libertades”